LA PORTERIA DE FRUTAS

LA PORTERIA DE FRUTAS

martes 13 de septiembre de 2011

UN SENTIMIENTO NO SE COMPRA

Serían las doce cuando le vi junto al puente que une Riberas y Gladys Enea. El y su madre paseaban con la camiseta txuri urdin. Llevaba en la espalda el dorsal ocho con su nombre, Unai. Alto y espigado, no pasaría de los seis, parecía un proyecto de medio centro y seguramente se habría pasado toda la noche soñando con que la Real ganaba al Barcelona.

Al regresar de mi paseo por Ametzagaina e ir a comer a la terraza del “Iruña” tenía tomada mi decisión, iría al partido. En principio no pensaba hacerlo, pero, Unai, sin saberlo, me había contagiado su ilusión y me recordó una tarde sábado, soleada, de inicios de septiembre en que la Real, en un abarrotado Atocha, venció al Barcelona de Rinus Michel y de Cruyff 3-2.Yo, tenía más o menos su edad y como Unai, también, fui acompañado por mi amatxo. Fue mi primer partido en vivo de la Real y lo hice detrás de la portería de frutas. Era un fútbol más cercano tanto que Clares me pegó un balonazo en el calentamiento y se acercó a darme la mano. Un fútbol con olor a faria, urinario y fruta y en el que el carrusel anunciaba " Anis de la Asturiana"

El sábado, a los diez minutos del partido, estuve a punto de marcharme. Dos goles en menos de un plis plas me hicieron presagiar un monólogo. A estas alturas de la vida ya no aguanto los monólogos, me da igual que sean del Papa, de políticos que van o vienen o de tiqui tacás futbolísticos consecuencia de un reparto desequilibrado y abusivo de los derechos televisivos.


La globalización, necesita anular las identidades, colocar en lugar preferente a iconos, que vendan y que quiere que sigamos. Crea mercados globales, dominados por transnacionales, que imponen sus condiciones a proveedores, trabajadores y consumidores. Las tomas o las dejas y el fútbol no se escapa de todo ello. Madrid y Barca, son multinacionales. Cuanto más tienen, más quieren. Actúan sin complejos, lo mismo les da llevarse a Pardo que a Griezmann, que a los dos, aunque sea para el filial, Todo vale para que el otro no los pueda tener, aún a costa de destrozar sus carreras, a cambio de dinero. Actúan, en definitiva, como el personaje de “Gargantua” que para vivir necesitaba engullir a todo a quién se moviese

A la salida del estadio los rostros culés parecían un poema. El “entrenamiento”, como decían algunos de ellos antes de empezar, no salió bien. Una chica me contaba lo del entrenamiento. Vestía de blanquiazul. Hoy, a la vuelta del fuerte de San Marcos, seguía pensando en ellos y en toda esa gente que son el alma de la Real. No hay millones ni petrodólares que los puedan comprar porque un sentimiento no se compra, se tiene o no. Y digan lo que digan, aunque cada día, con el dineral que se mueve en este mundo, resulte más complicado, que un futbolista apueste por un sentimiento como es la Real hay quién lo hace y eso tiene su valor, mucho valor.


Haritz



El jueves, tras finalizar la convalecencia de mi infarto, regreso a mi vida activa. Gracias a todas y todos por vuestro apoyo. Ya camino con un pulsometro casi 5 horas por el monte y pienso, dentro de lo que me dejen, seguir practicando deporte y viajar con una mochila como me gusta.

2 comentarios:

  1. La posibilidad de realizar un sueño es lo que hace que la vida sea interesante.
    Paulo Coelho

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  2. Sin sueños la vida no tendría aliciente. Haritz

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