LA PORTERIA DE FRUTAS

LA PORTERIA DE FRUTAS

domingo 28 de agosto de 2011

EL SILENCIO DE LAS CABINAS


Una mañana de Reyes amaneció junto a mi zapato una caja grande, que contenía, como matriuskas , una dentro de la otra, dos cajas más, todas, envueltas en papel azul. La última, escondía una “Vanguard” con los laterales, la parte superior, la trasera y el agarrador plastificados en negro y la frontal en claro donde una rueda cromada , incrustada en su mitad derecha, era el dial.

La parte superior tenía tres botones metálicos, también cromados, que había que pulsar hasta el fondo para sintonizar la Onda Media, donde emitían todas las emisoras, la Frecuencia Modulada, entonces un páramo desierto o la Onda Corta donde podía escucharse desde "la Pirinaica" a Radio Pekin en castellano y , junto a ellos, asomaba la cabeza de una antena, que, en ocasiones, había que extraer y orientarla para sintonizar con mayor nitidez las emisoras.

Cuando años más tarde me regalaron, también por Reyes, una cadena musical, en casa todo el mundo pensó que dejaría de lado aquella vieja radio, pero, sin embargo, ni aquel equipo musical ni los que vinieron después, cada vez más digitalizados y modernos, llegaron a enamorarme tanto como ella.

Un día fui a conectarla, pero de su garganta no brotó ninguna voz. Pensé que eran las pilas, pero, enseguida, me di cuenta de que no era así. A la desesperada, en un intento por devolverle la vida, consulté con varios técnicos, pero resultó inútil y una noche la abandoné junto a un container de basura y con ella dejaba en la acera un pedazo de mi vida.

En aquellos años a cada club, salvo al Madrid o el Barca, le tocaba que le televisaran en su casa dos partidos por temporada, fuera te podía caer alguno más y al no existir ni INTERNET ni “pay per wiew” o los veías en el campo o te los contaban por la radio, y, así, muchos domingos, pegado junto a ella, seguí las noticias de la Real Sociedad y disfruté de momentos maravillosos como los de Gijón y ,también, lloré con amargura en aquella maldita tarde de Sevilla donde se rompió la imbatibilidad y se quebró el sueño de la primera liga. Desde sus entrañas brotaron muchas voces hablándome de la Real y , entre todas ellas, una inolvidable, la de Josean Alcorta de Radio Popular.

No concibo el fútbol sin los pitidos del carrusel y las narraciones de los locutores locales. Ayer, hice un zapping y escuché las retransmisiones de Onda Vasca, Radio Donosti y Punto Radio, pero sonaban a cartón piedra porque les faltaba el toque de pasión que te da la cabina del estadio algo que nunca podrá poner un comentarista de una TV porque un locutor de fútbol , de los de radio local, es un narrador de historias, que trota de un lugar a otro y lo mismo describe un regate, como lo que sabrosa que sabe una ensaimada mallorquina o nos cuenta que necesita meterse entre pecho y espalda un caldito porque tiene frío, sin ellos el fútbol parece otra cosa. Me fastiadiaría que ,de toda esta historia de los derechos radiofónicos, las paganas ,al final, fuesen las emisoras locales.
¿ y del partido de ayer? Bien, al menos la primera parte, aunque hablaremos esta semana de todo ello porque hoy con lo de la radio me comido el post. En mi opinión hay faena por delante, pero empezar ganando siempre te da otra tranquilidad.

Haritz

Post dedicado a los comentaristas de radios locales y de manera especial a Iñaki de Mujika, quién, aunque el mundo de la canción no es su fuerte :) , sin saberlo, en momentos muy malos me ha hecho sonreir y me ha transmitido mucha alegría.

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