LA PORTERIA DE FRUTAS

LA PORTERIA DE FRUTAS

viernes 17 de diciembre de 2010

UN CHUTE DE INTENSIDAD




Si me preguntaran a qué debiera dedicarse la Real Sociedad, de buenas a primeras, no respondería que a jugar fútbol , sino, quizás dijese crear ilusión. La Real, la fábrica de ilusiones y no me suena mal, la verdad.

En esta provincia, pequeña, pero compleja en la que los ERES golpean un día sí y otro también y donde cada tribu politica se encuentra distante de las otras que habitan en un palmo de metros, se necesitan elementos aglutinadores generadores de emociones colectivas y que nos permitan soñar. Es por eso, en esta temporada, así como en la anterior, me he enganchado a Anoeta, algo que había olvidado en los últimos tiempos y, allí, acudo, religiosamente, cada quince días a meterme un chute de intensidad.

A pesar del manido tópico, usado por los que se dedican al fútbol, que, tras una derrota dura, como la del domingo, dicen que esperan con ganas el próximo partido, creo, que después de sufrir el rodillo catalán, todos los aficionados realistas, somos los que deseamos que lleguen las diez de la noche de mañana para olvidarnos de aquello y ver, de nuevo, al equipo intenso que nos enganchó la noche del Madrid.

Al finalizar el partido contra el Athletic, pensé, en el encuentro del Valencia. Sábado noche, fiesta al día siguiente, televisado por la sexta en primer time, un gran equipo enfrente, la Real y su once de gala, Anoeta lleno y una afición volcada . Un partido para ver y disfrutar en el campo. Entre medio, el naufragio en Barcelona, no por esperado, menos doloroso y, por ello, a pesar de tener enfrente un gran rival, este partido adquiere una importancia mayor. No hablo de los puntos, que serían buenísimos, veinticinco puntos, sino irnos de vacaciones sin dudas, con un buen chute de intensidad, con las sensaciones recobradas y dispuestos a seguir soñando el año que viene.

HARITZ

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