
Sí, me aburren esas representaciones de teatro con un único protagonista, que, en solitario, bajo la luz de un foco, le pegan a la hebra dos horas y pico. Se me hacen pesados por muy bonita que sea la voz de quién se encuentre en el escenario. Trasladado esto al fútbol, si la superioridad de un equipo sobre sus rivales resulta tan apabullante, consecuencia de ser una multinacional, una máquina de ingresos, que los demás jamás podrán alcanzar, basados en un reparto muy desigual de los derechos televisivos y el resto de sus rivales, cuando se enfrenten contra él, sólo, pueden aspirar a pasar alguna vez de medio campo, llamen a ese espectáculo como quieran, pero no fútbol. Un partido de fútbol es ,en su misma esencia, contienda o pugna. Lo que ayer ví en TV se asemejó a un encuentro de fútbol, pero le faltó la garra de la disputa, fue un monologo de noventa minutos, una hora y media con el Barça . No pongo ninguna objeción a la goleada y si el partido dura un poco más hasta le pudieran haberle caído siete a la Real, lo que me preocupa es que tengamos una competición cerrada, basada en uno o dos equipos, donde, al cabo de 15 partidos, el primero lleve 10 puntos de ventaja al tercero y en la que no tengas ni derecho a soñar.
¿Que la Real pudo hacer más? Sí. Aún tratándose de una misión casi imposible. Vender más cara su piel. Coincido con Lasarte en que se pudo dar otra imagen.
La liga, como el curso del agua, no se detiene y el Valencia visita el sábado Anoeta en partido televisado en prime time por la sexta y , ahí, tiene la Real la ocasión de reivindicarse a sí misma. El sábado, quiero ver, de nuevo, al equipo nos electrizó la noche del Madrid porque después de pasar por el rodillo catalán todos necesitamos un chute de intensidad. Yo , por mi parte, voy a repetir lo que hice aquella noche, empezar cenando en el Xanti.
HARITZ
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada